jueves, 2 de junio de 2011

El Verdadero Superheroe

Si les contara una telenovela mexicana, resultaría aburrido, porque por mas que me extienda en la trama, todo saben de ante mano que la muchacha del servicio es la hija del viejo millonario y al final ella queda con la fortuna y se casa con el mas bonito de la novela, que habla poco y se ríe echando su pelo hacia a tras.

Igual si les contara una película de súper héroe, no importará la forma que lo ataquen, ellos siempre tendrán un arma secreta que elimina al enemigo, Batman agiliza su escape en el batimovil, Spiderman, siempre trepa por un edifico aunque este en medio de la selva.

Y que decir de los peleadores invencibles; todos saben que por mas golpes que le den a Bruce lee, el se come la sangre y mata a todo el mundo, Rambo es a prueba de balas, Arnold dobla hierro con las manos.

El hecho es que al súper héroe nadie lo mata, y por ser aparentemente inmortales es que se han robado nuestro corazón.

Pero si los admiras porque nadie los ha podido matar, más debes admirar a uno que fue más grande que ellos.

Uno que se dejo matar por ti y por mi, y cuando los malos creían que habían ganado, el resucitó.

Mi mayor temor cuando veo la película de mi súper héroe favorito, es el temor que lo maten, porque no se qué sería de la serie sin el.

Pero cuando se trata de Cristo, ya no tengo ese miedo, porque el fue mas fuerte que la muerte, de hecho no puso resistencia, porque su limite no era la muerte, el contaba con el arma secreta de la resurrección. (Lucas 24:5 y 6)

Publicación del Doctor Valdez para Boletin RKT, 14va. Edicion, 2011

lunes, 2 de mayo de 2011

El Iceberg

Dentro de las tantas teorías que dan la razón del naufragio del Titanic, está la del iceberg.

Sin duda alguna estos cuerpos flotantes saben hacer daño, y la razón principal, es que aunque se sabe de ellos y los navegantes conocen lo devastador que pueden ser, hay que manejarlo bajo el concepto de la suposición, porque es poco lo que se ve, y mucho lo que no se ve.

Se sabe de lo que flota, pero la gran parte sumergida, queda sujeta a la imaginación, no se sabe su forma, ni su tamaño, y es esa parte la que precisa el daño.

Así somos algunos cristianos, iceberg en el mundo, poca cosa es lo que de nosotros se sabe, sobre lo cual se puede conceptualizar, pero mucho lo que sumergido bajo las aguas de confusión se oculta a los demás, y como el iceberg, es precisamente la parte que hace el daño.

Cosas ocultas que no queremos traer a la luz, porque evidentemente se contraponen a nuestro mensaje o a lo que presuntamente profesamos o predicamos como conducta de vida.

Pero Dios nos llama en Mateo 5: 13 y 14 a ser sal de la tierra y lumbreras en el mundo, si solo hacemos visibles el 10% de lo que realmente somos, los demás no verán en nosotros un evangelio genuino.

Sal a flote y deja que el mundo vea en ti todo lo que realmente eres, que conozcan a través de ti el tamaño y la forma de Dios, que no representa ningún peligro, pudiendo evitar así el naufragio de sus almas.

Papeles Viejos


Cada curso, instituto, charla, universidad o colegio por el que pasas, deja como secuela un cuaderno, un folleto, una carpeta, en fin, algún material que tienes que llevar a casa, y vamos acumulando.

Muchos de los cuales caducan en utilidad, pero siguen ocupando un espacio en nuestra despensa o armario.

Pronto te darás cuenta que habrán pasado algunos años desde la última vez que lo revisaste o utilizaste, y ya solo representan una carga, y se convierten en un solar estupendo para que la polilla construya allí su casa de verano.

Así pasa en nuestra vida de cristianos, solemos guardar cosas, que nada favorecen a nuestra vida espiritual y con el tiempo lo que hacen es perjudicarla.

En mi caso, hace algunos días limpié mi armario y de 5 cajas resumí a solo 2 (lo considero un logro en mi caso) y de verdad que aunque no estaban sobre mi cabeza, sentí un gran alivio al deshacerme de ellas.

Por eso decidí revisar mi armario espiritual y eliminar los papeles viejos…

Limítate a tener en tu armario espiritual solo las cosas que te convienen, porque todo pudiera ser licito, pero no todo conviene.

El espacio de esos papeles viejos Dios quiere llenarlo con bendiciones, pero tú lo tienes ocupado con cosas viejas, y la Biblia te dice en 2 Corintios 5:17 “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es, las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas.” Haz como yo, mi despensa ahora está organizada y tiene espacio para cosas nuevas y buenas.

Conectados y Encendidos

En esta era electrónica todo parece depender de aparatos y dispositivos, pero a la hora de adquirir uno, nos interesa verlo conectado y encendido, es una garantía de su funcionamiento.

Pudieras ir a una lavandería porque escuchaste que tiene mayor numero de maquinas que cualquier otra en la ciudad, y consideras que allí terminarías tu lavado más rápido, por la cantidad de maquinas que aceleran el proceso, pero si al llegar te das cuenta que solo una parte de las maquinas están conectadas y encendidas, podrías pasar allí igual o mayor tiempo que en cualquier otra lavandería.

Pero la condición de esta lavandería no disminuye el número de maquinas a la hora de contar, pero si disminuye su capacidad a la hora de medir la productividad.

Similar entre nosotros como cristianos, pudiéramos ser muchos en el grupo juvenil de la iglesia, pero ¿Cuántos de nosotros estamos conectados y encendidos?

Puede que solo seamos maquinas para ser contadas, pero que nada aportemos a la funcionalidad del grupo, porque para producir es necesario que estemos conectados y encendidos.

Los clientes depositan sus ropas sucias para que sean lavadas y blanqueadas en las maquinas que están en servicio, las demás son ignoradas y pronto pasaran a ser asientos para descansar, o depósitos de cualquier cosa, y finalmente irán a parar al vertedero de chatarras.

Valdría la pena preguntar si realmente estamos conectados y encendidos…

martes, 26 de abril de 2011

El Ping Pong... "Atado al Mundo"

Sin duda alguna que todos conocemos este monótono juguete, y si hemos estado cerca de alguno, no hemos aguantado las ganas de pelotear un poco.

Aunque es diseñado para infantes, de él también podemos sacar una buena enseñanza.

El juguete consiste en una madera unida a una pequeña pelota de goma, a través de un fino cordón elástico, y el juego se desarrolla golpeando la pelota el mayor número de veces sin errar.

Pues así vivimos a veces atados a este mundo, donde nosotros somos representados por la frágil pelotita y el mundo, por la rígida madera, que nos ata a su centro, y cuando nos atrae con exuberante fuerza, no es más que para golpearnos más fuerte, y dicha acción se repite reiteradas ocasiones hasta destruirnos.

Recuerdo momentos en que veía las niñas jugar con su ping pong, y solían golpear tan fuerte que el cordón elástico se rompía, pero las niñas corrían despavoridas detrás de la pelota y al capturarla, una vez más la ataban al cordón, y así mismo es Satanás, si ve que en algún momento te apartas del mundo, él correrá tras de ti para atarte una vez más, y repetir la rutina, golpearte una y otra vez.

Pero si es Cristo quien te liberta, nunca más estarás atado a ese mundo que solo sabe golpear, la Biblia dice en Juan 8:36 “Que si el hijo os libertare, seréis verdaderamente libre”

Post Data: Vale aclarar la diferencia entre el juguete mencionado en el relato, y la disciplina deportiva conocida como ping pong o tenis de mesa.

Imagen: Remolacha.net

Contaré mi historia...

En esta oportunidad, y a través de esta ventana, contaré mi historia, pero no una biografía, ni relatos de las cosas que pude o no hacer, sino, lo que Dios ha permitido que viva, y aprenda.

Narrare las enseñanzas, las pruebas y los resultados, resumidos en escritos, que son tan breves que no puedo llamarles predicas, mensajes o reflexiones, pero tan cargados de enseñanzas que podría llamarles sabiduría, pero he preferido llamarle "Paréntesis" porque así he vivido mi vida, entre paréntesis.

Así que sean todos bienvenidos a mi homodiegesis espiritual.